Los accidentes y los problemas ocurren. Y, muchas veces, no sabemos cómo reaccionar ante situaciones de salud inesperadas. Esto puede hacer que tomemos acciones que empeoren la situación en lugar de ayudar.
Por ejemplo, una emergencia dental que no se maneja bien puede causar más problemas de los que ayuda. Por tanto, ser consciente de qué hacer y, sobre todo, qué no hacer puede resultar fundamental en este tipo de situaciones, en las que tendemos a tener reacciones más emocionales.
¿Qué son las emergencias dentales?
Las urgencias dentales son todos los procesos que requieren una intervención inmediata, ya que pueden provocar problemas de salud, dolor, molestias o de cualquier otra forma dificultar la posibilidad de resolver el problema (por ejemplo, cuando un diente se rompe y es necesario intervenir rápidamente para poder reponerlo la parte rota).
Otros casos son aquellos que pueden no requerir una actuación inmediata (por ejemplo, un bracket suelto), pero sí requieren contactar con tu profesional de confianza lo antes posible para evitar que la situación empeore o ponga en riesgo el tratamiento.
Se consideran emergencias dentales las siguientes:
- dolor de muelas intenso, especialmente aquellos que no desaparecen, incluso con el uso de analgésicos;
- fractura de diente (que puede ser causada por traumatismo, rechinamiento y mordida errónea) o estructura ósea;
- pérdida de dientes;
- complicaciones derivadas de infecciones en la región;
- apertura de las encías;
- rotura de brackets de aparatos de ortodoncia fijos;
- rotura del alambre fijo del aparato de ortodoncia;
- desplazamiento mandibular, entre otros.
¿Qué hacer en caso de una emergencia dental?
No intentes resolver la situación solo.
Sabemos que, ante un escenario desesperado, en el que no sabes qué hacer, la primera idea es intentar arreglar la situación rápidamente, ¿Pero sabías que esto puede empeorar las cosas en lugar de ayudar?
Enjuágate la boca con agua tibia.
Muchas emergencias dentales pueden dejar la región expuesta a la suciedad, lo que puede complicar aún más la afección. Por ejemplo, si te lastimas las encías y hay una herida abierta, se puede presentar una infección en la región debido al ingreso de microorganismos a la zona.
Por lo tanto, lavar el área con agua tibia puede ayudar a mantenerla limpia. Además, dependiendo de la situación (como traumatismos, golpes, contracturas, entre otras), el agua tibia ayuda a aliviar las molestias en la región, hasta que puedas seguir los siguientes pasos que aquí te indicaremos.
Recuerda mantener el agua tibia, si la temperatura es demasiado alta, podría aumentar el sangrado en la región (si la hubiera) o quemar las mucosas y dañar aún más el caso.
Aplique una ligera presión con una gasa si tiene una herida.
Si hay una herida abierta, intenta aplicar una compresa ligera con una gasa para intentar detener el sangrado.
La presión ayuda con el proceso de coagulación sanguínea local y puede aliviar las molestias hasta que pueda buscar ayuda.
Dependiendo de la situación y el alcance (por ejemplo, en casos más leves), esto puede ser suficiente hasta que pueda acudir a una clínica para que evalúen el caso.
Recuerda limpiarte adecuadamente las manos antes de aplicar la gasa en la zona, para evitar la contaminación cruzada. Y opte siempre por la gasa, ya que es un material estéril y por tanto tiene menor riesgo de traer microorganismos a la región.
Buscar ayuda urgente
Si es una situación urgente o si sientes mucho dolor, busca lugares que tengan servicio las 24 horas.
Esto se debe a que algunas condiciones pueden empeorar con el tiempo y causar problemas de salud graves (que incluso pueden poner en riesgo tu vida), y la mejor solución en algunas situaciones exige una acción más rápida.
Por ejemplo, un problema común son las infecciones que ocurren después de la cirugía de extracción de muelas del juicio. Si bien se adoptan todas las profilaxis necesarias, de acuerdo con protocolos de atención actualizados, en algunos casos pueden ocurrir algunas complicaciones.
Realizar un tratamiento de la infección en este momento será fundamental para proporcionar una mejor recuperación. Por ejemplo, una condición infecciosa en esta región puede extenderse a otros tejidos e incluso generar infecciones más graves.
Por lo tanto, si comienza a sentir fiebre, hay mal olor y sabor en el área de extracción, hinchazón anormal, entre otros, busque atención urgente para evaluar el padecimiento lo antes posible.
¿Cuándo buscar atención urgente?
Entonces, ¿cuáles son los casos que requieren atención inmediata? Te enumeraremos los principales a continuación:
- fractura y pérdida de dientes, especialmente después de un traumatismo;
- pérdida accidental de un diente permanente;
- dislocación de la mandíbula;
- sangrado anormal;
- signos de que existe una afección infecciosa en la región bucal (por ejemplo, si siente sabor a pus en la boca y tiene fiebre)
En caso de una emergencia dental, es fundamental que busque ayuda de profesionales especializados que realizarán los primeros análisis, identificarán la situación y brindarán la mejor atención en este contexto.
Esto podría ser decisivo para solucionar el problema y cuidar tu salud.